LA FMM PROPONE CREAR UNA MESA DE TRABAJO PARA EVALUAR LA GESTIÓN DE RECOGIDA DE RESIDUOS SÓLIDOS EN LA REGIÓN

El presidente de la Federación de Municipios de Madrid, Guillermo Hita, ha inaugurado junto al consejero de Medio Ambiente, Pedro Rollán, la Jornada organizada por Ferrovial, Comunidad de Madrid y con la participación de la FMM, sobre la Fracción Orgánica.

Así, han señalado que desde la FMM se ha recibido con "cautela" el anuncio realizado por el consejero "acerca de la nueva Estrategia de la Gestión sobre los Residuos Sólidos".

Hita ha señalado la necesidad de acompañar "la nueva directriz de gestión" de recogida de los residuos sólidos "con una clara y eficaz inversión" por parte de la Comunidad de Madrid que permita a los ayuntamientos, gestionar de forma "eficiente, sin aumentar sus maltrechas arcas".

Asimismo, ha remarcado que los municipios de hasta 20.000 habitantes pueden renunciar a la gestión directa de los residuos y aquellos de menos de 5.000, carecen de competencias. Por ello, la FMM ha propuesto la creación de una Mesa de Trabajo, bajo el marco de la Comisión de Medio Ambiente de la Federación de Municipios de Madrid para poder estudiar y evaluar "a fondo" el documento en fase de información pública. Así, la FMM en un "claro ejemplo de responsabilidad", consensuará junto a los consistorios de la región una "respuesta clara" para "mejorar" la actual situación de la recogida de Residuos Sólidos en la Comunidad.

La orgánica, es la fracción más importante de los residuos municipales. La materia orgánica, constituida fundamentalmente por resto de comida y residuos vegetales de pequeñas dimensiones, son susceptibles de degradarse biológicamente para transformase en recursos, tanto materiales “compost” como energéticos “biogás” .Una gestión apropiada, contribuye a mejorar los retos ambientales a los que estamos obligados, tales como, el aprovechamiento de recursos, la protección del suelo, la lucha contra el cambio climático. También generará nuevos puestos de trabajo en el sector ambiental y el impulso necesario para implantar una economía circular.

Un ejemplo de implantación de este nuevo reto, es el de la ciudad de Madrid, en 3 meses se han recuperado 3.400 toneladas de materia orgánica.

Ayuntamiento de Madrid ha recogido 3.435 toneladas de materia orgánica, 13,5 kilos por habitante, desde la puesta en marcha de este servicio, en noviembre de 2017. De ellas, 2.964 toneladas se recuperaron en 17 zonas de 10 distritos de la ciudad y 471 entre los grandes generadores de residuos que participan en el programa.

Para depositar la basura orgánica el Ayuntamiento suministró previamente 5.618 recipientes con tapa marrón: 5.057 cubos de dos ruedas, 431 contenedores de cuatro ruedas y 130 contenedores de carga lateral, con los que se da servicio a 255.000 habitantes. Y para recogerla se utilizan trece recolectores compactadores que prestan servicio diariamente en los ámbitos indicados.

Otra ciudad española, Guadalajara será pionera en su comunidad autónoma con otro proyecto de recogida selectiva de la fracción orgánica.

La presente dinámica muestra como los países occidentales incrementan a un ritmo insostenible su producción de basura, uno de las principales causas de la contaminación ambiental y el cambio climático. En nuestro país se generan 21 millones de toneladas de residuos urbanos y si según datos del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, el 82% de los mismos no son discriminados para su reutilización o reciclaje.

Las cifras actuales de vertido y recuperación de residuos registradas por la Comunidad de Madrid, hacen imposible alcanzar los objetivos que establece la Unión Europea para el año 2020. Pero si aplicamos las reformas necesarias con convicción, podemos, con esfuerzo, cumplir las directivas marcadas en un futuro no muy lejano.

Esta situación nos obliga a sentarnos y reflexionar sobre nuestro sistema de reciclaje, también el de nuestro crecimiento y a plantear una serie de medidas de alcance que nos permitan aspirar a un modelo de economía circular que ponga en valor la lógica de 'Residuo Cero', es decir, la estrategia por la cual se cierra el ciclo de los materiales dentro de nuestro sistema económico. De esta manera, se pretende que ningún material se pierda en el proceso que va desde la fabricación al consumo, mediante la implantación de políticas y actitudes cotidianas de reducción en origen (reutilización, reciclaje y compost) y de no comercializar elementos tóxicos y no recuperables.